Con un Movistar Arena completamente agotado, Ricardo Montaner concretó uno de los regresos más esperados del año, reencontrándose con el público chileno en una noche marcada por la emoción, la nostalgia y un repertorio que repasó algunas de las canciones más importantes de su carrera.
El artista abrió el espectáculo con “Yo que te amé”, desatando de inmediato la ovación de un recinto que cantó cada verso desde los primeros minutos. Sin pausas, continuó con “Será”, “A dónde va el amor”, “Castillo azul”, “El poder de tu amor” y “La cima del cielo”, configurando un arranque cargado de clásicos que conectó rápidamente con distintas generaciones de seguidores.

Uno de los momentos especiales de la noche llegó con la interpretación de “El último regreso”, canción que da nombre a esta nueva etapa artística y que simboliza su retorno a los escenarios. A partir de ahí, Montaner construyó un recorrido íntimo por su catálogo con un extenso medley que incluyó “Solo con un beso”, “La mujer de mi vida”, “Ojos negros”, “Yo sin ti”, “Yo puedo hacer”, “Convénceme”, “Resumiendo” y “Quisiera”, provocando una verdadera ola de recuerdos entre los asistentes.
La velada continuó con otro bloque de canciones fundamentales en su repertorio, donde aparecieron “No me entregues tu amor”, “Corazón fracturado”, “Necesito de ti” y “La chica del ascensor”, interpretaciones que mantuvieron el tono romántico que ha caracterizado gran parte de su trayectoria.
Sin embargo, la noche también tuvo espacio para la celebración y los ritmos más festivos. Temas como “Cachita” y “Vamos pa’ la conga” cambiaron el pulso del espectáculo, invitando al público a ponerse de pie y bailar antes de volver a la emotividad con “Bésame” y una de las canciones más esperadas de la jornada, “Me va a extrañar”, que transformó el Movistar Arena en un coro multitudinario.
Tras una breve salida del escenario, el cantante regresó para un encore cargado de sensibilidad. “Para que seas feliz”abrió el tramo final, seguido por “Déjame llorar”, una de las composiciones más queridas de su repertorio reciente. La emoción continuó creciendo con “La gloria de Dios”, que generó uno de los momentos más conmovedores de la noche.
El cierre quedó reservado para “Tan enamorados”, himno indiscutido de la música romántica en español y una de las canciones más emblemáticas de su carrera. Con el público cantando cada palabra y una ovación que se extendió por varios minutos, Montaner puso punto final a un concierto que confirmó la vigencia de su obra y la profunda conexión que mantiene con Chile.
Antes de despedirse, el artista sorprendió a sus seguidores al confirmar que, tras el éxito de este concierto sold out, próximamente se anunciará una nueva fecha en Chile, noticia que fue recibida con una inmediata ovación por parte de los asistentes. El anuncio dejó en evidencia el especial vínculo que mantiene con el público nacional y abrió las expectativas para un nuevo reencuentro en los próximos meses.
